Descripción
Deberías hacer el amor igual que un santo que está al servicio de los demás; como si estuvieses realizando la obra de Dios. Entrégate totalmente, por el bien de tu pareja. Alivia su sufrimiento. Abre más su corazón. A través de tu sexualidad, lleva lo divino a la vida de tu pareja. Practica el sexo para aportar, en vez de para recibir. Este tipo de sexualidad es mucho más glorioso que el practicado esperando recibir sólo autosatisfacción.
Dar amor es el propósito de la vida. Ese es el mensaje de David Deida, «transmitido en una prosa provocativa y convincente, con el poder de transformar las relaciones sexuales en una aventura sublime, en un viaje a los horizontes más lejanos de la experiencia humana»
Valoraciones
No hay valoraciones aún.